El lavado de activos por internet: Un riesgo latente

internet_security_portadaEl uso de transferencias para el lavado de activos o el financiamiento al terrorismo por Internet, es una problemática que impacta directamente en la imagen y en la capacidad de negocio que tiene una institución financiera. Debido a esto, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) ha dedicado su recomendación número 16 a la prevención de estas acciones delictivas.

En atención a este consejo, cada banco debe preguntarse: ¿qué lineamientos deben validar? Es importante tener en cuenta esta información precisa sobre las transferencias, tanto locales como internacionales, si se desea cuidar el delito de lavado y terrorismo.

Según GAFI, las instituciones financieras deben hacerse las siguientes preguntas: ¿quién es el ordenante?, ¿quién es el beneficiario? Estudiar las respuestas a estas interrogantes dará una base sólida para los demás factores a tener en cuenta. Los bancos deben examinar: el número de cuenta del ordenante y beneficiario, la cadena de pago y, por último, el número de referencia de la transacción.

No obstante, es fundamental que se tenga presente que en todo existen excepciones. Esta recomendación será válida en todos los casos exceptuando aquellas operaciones que utilicen como fuente tarjetas de crédito, débito o pre-pago que sean utilizadas para la compra de bienes o servicios.

Por otro lado, la recomendación aplicará cuando los fondos se originan de una tarjeta y el beneficiario sea una persona. En otras palabras, siempre que se mantenga la figura de una transferencia de fondos persona a persona. Si una institución financiera tiene como objetivo el cuidado de las transferencias internacionales, debe poner especial atención en cuál es el papel que está desempeñando y que la acción que se está llevando a cabo, cumpla con las recomendaciones proporcionadas por la GAFI. Esto con la finalidad de proteger la imagen del banco.

Raúl Castellanos
Julio 2015


Referencias